¿Brocomole? Sí, una versión del clásico guacamole, pero hecha con brócoli: más ligera, más económica y con un impacto ambiental menor.
¿Por qué más sostenible?
Porque la producción intensiva de aguacate —sobre todo cuando no es orgánico o de origen local— puede generar deforestación, uso excesivo de agua y presión sobre los ecosistemas, mientras que el cultivo de brócoli suele tener un impacto ambiental notablemente menor.
No te voy a dar una clase de agricultura regenerativa hoy 😉 La idea es simple: una receta práctica, deliciosa y más consciente, que puedes preparar en 10 minutos.
Aquí van dos versiones del Brocomole, ambas saludables, antiinflamatorias y perfectas para snacks, reuniones o tus bowls del día a día.
Receta Brocomole opción 1:
🥦 Brocomole antiinflamatorio
Ingredientes:
- 1 brócoli pequeño cocido al vapor (que quede verde brillante, no sobrecocido)
- ½ diente de ajo pequeño
- Jugo de 1 limón
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de cilantro fresco picado
- ¼ cucharadita de sal marina sin refinar
- Opcional: 1/2 cucharita de chili seco molido, comino en polvo o unas gotas de vinagre de manza
👩🍳Preparación:
- Cocina el brócoli al vapor 4-5 minutos (que quede firme y verde).
- Déjalo enfriar un poco y ponlo en la licuadora o procesador.
- Añade aguacate, ajo, limón, aceite, sal y el resto de los ingredientes.
- Tritura hasta obtener una textura cremosa. Ajusta limón o sal al gusto.
😀 Beneficios:
- Menor carga calórica que el guacamole clásico
- Rica en antioxidantes, clorofila y sulforafano, que ayudan a desinflamar.
- Perfecta para acompañar crudités, tortillas integrales, wraps o bowls de vegetales.
Receta Brocomole opción 2:
Ingredientes:
- 3 cucharas de semillas de girasol
- 1/2 brócoli cocido al vapor (que quede verde brillante, no sobrecocido)
- ½ diente de ajo pequeño
- Jugo de 1 limón
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- ¼ cucharadita de sal marina sin refinar
- Opcional: 1/2 cucharita de chili seco molido, comino en polvo o unas gotas de vinagre de manzana
👩🍳Preparación:
- Deja las 3 cucharas de semillas de girasol una hora en remojo.
- Cocina el brócoli al vapor 4-5 minutos (que quede firme y verde).
- Déjalo enfriar un poco y ponlo en la licuadora o procesador con las semillas escurridas.
- Añade aguacate, ajo, limón, aceite, sal y el resto de los ingredientes.
- Tritura hasta obtener una textura cremosa. Ajusta limón o sal al gusto.
😀 Beneficios:
- Más saciante gracias a las semillas
- Rica en grasas saludables, fibra, proteínas, vitamina E, magnesio, selenio y fitoesteroles.
- También perfecta para acompañar crudités, tortillas integrales, wraps o bowls de vegetales.
Si quieres ver el proceso completo de la receta, te recomiendo mi video 👉🏻 click aquí
Por qué no llamo al Brocomole 2 como «Antiinflamatorio»?
¿Se puede decir que las semillas de girasol son inflamatorias?
No, no se puede afirmar que las semillas de girasol sean inflamatorias en sí mismas.
Pero sí hay matices importantes que explican por qué algunas personas las toleran menos o por qué pueden contribuir a la inflamación en ciertos contextos.
1. Por qué no son inflamatorias por naturaleza
Las semillas de girasol:
- Son ricas en vitamina E, un antioxidante antiinflamatorio muy potente.
- Tienen minerales como selenio, magnesio y cobre.
- Aportan fibra y compuestos beneficiosos.
En su estado natural, no están diseñadas para inflamar.
2. Entonces… ¿por qué tienen «mala fama»?
Porque varios factores externos pueden convertirlas en alimentos que favorecen inflamación en algunas personas:
✔ Alto contenido de omega-6 (pero eso no es malo por sí solo)
El omega-6 es esencial para el cuerpo.
El problema es el desequilibrio: si comes muchos alimentos con omega-6 y pocos con omega-3, se crea un terreno más inflamatorio.
Pero esto aplica más a aceites de girasol refinados, no a las semillas enteras.
✔ Procesamiento y oxidación
Las semillas:
- se oxidan fácilmente con calor, luz o tiempo;
- cuando están rancios generan compuestos proinflamatorios.
Esto pasa especialmente en:
- semillas viejas,
- tostadas industrialmente,
- con aceites añadidos,
- recubiertas en azúcar o sal ultraprocesada.
✔ Sensibilidad individual (digestiones frágiles, SIBO, intestino permeable)
En casos de:
- disbiosis,
- permeabilidad intestinal,
- digestión débil,
- falta de enzimas,
las semillas pueden generar malestar, gases, distensión, o pequeñas respuestas inflamatorias.
Ahí no es la semilla en sí…
Es el estado de tu intestino.
¿Entonces debo incluirlas en mi Brocomole?
Si consideras que tu alimentación está en un «estándar» relativamente saludable… sueles comer muchos vegetales y pocas frituras, el brocomole con semillas de girasol te hará muy bien!!! ¿Cómo saber si suelo ingerir más omega-6 que omega-3? Aquí te cuento más!!!