Aprender a comer para sanar: Primero hay que entender las señales del cuerpo y esto no siempre es tarea fácil. En medio de la rutina, hacemos actividades en modo «automático» y a veces ni recordamos qué fue exactamente lo que comimos ayer.
De pronto salimos de ese modo automático y hay un momento en el día —a veces al despertar, a veces justo antes de dormir— en el que podemos sentir una verdad suave en el cuerpo: sabemos que podríamos sentirnos mejor.
No se trata de enfermedad… es algo más sutil.
Un cansancio que se acumula. Una inflamación que no entendemos. Una sensación de estar un poco desconectadas de nosotras mismas.Y, al mismo tiempo, hay una intuición profunda que nos susurra que volver a lo simple puede ser el camino. Quizás así recuperamos la sensación de bienestar y energía. Click aquí para ver mi blog anterior sobre inflamación.
Hoy te tengo una buena y una mala noticia: La buena es que esa sensación de falta de energía o inflamación se puede corregir: con alimentación consciente. La mala, es que debes invertir un poco más de tiempo. Elegir mejor los alimentos toma un poco más de tiempo.
El hecho de organizar tu rutina con 30 minutos más por día para «restaurar» quizás haga toda la diferencia. Y no, no te estoy hablando de 10 minutos de respiración + 10 minutos de caminata + 10 minutos comiendo más despacio (aunque deberían hacer parte del plan innegociable de cualquiera). Te estoy hablando de 20 minutos de elegir con respecto a tu entorno. Suena extraño… pero es básico, eso si que lo sabían hacer bien nuestras abuelas.
Aunque no lo creas, elegir con respecto al entorno es consciencia y hace gran parte de tu restauración. Los otros 10 minutos te los cuento más abajo.
Cómo reconocer alimentos que realmente nutren
Encontrar a alimentos reales (quizás te tome 20 minutos o menos):
Lo más probable es que encontrar alimentos reales no sea lo más cercano a tu casa, pero quizás no te toma más de 20 minutos adicionales ir al sitio correcto. Reconocer lo que te hace bien no requiere memorizar listas interminables ni seguir reglas rígidas. Te tengo tres puntos más fáciles que te acercan más a la alimentación consciente:
✅ Elige alimentos reales, sin empaques (mejor que no sean de supermercado, tu sabes… supermercado de cadena = monocultivos)
✅ Compra a ese negocio pequeño e intenta conversar con el tendero
✅ Prioriza los alimentos que están en época de cosecha
✅ Aprende a hacer planes de menú semanales con esos alimentos reales que encuentras. Aquí te cuento como los hago efectivos.
En cuanto a aquellos alimentos «empacados» saludables como el Yogurt o Miel, lee:
✅ Que los ingredientes sean pocos
✅ Que sean ingredientes que entiendes.
Reconocer los síntomas después de comer:
Si ya sabes o aplicas:
✅ El comer despacio,
✅ El no comer ultraprocesados,
✅ Llevar un ritmo determinado cada día,
✅ El comer siempre a las mismas horas,
entonces, es mucho más sencillo reconocer eso que no te cae muy bien y esas señales del cuerpo después de comer
¿Te han dicho que el repollo es el súper alimento pero a ti te cae como una patada, incluso siguiendo protocolos saludables como el hecho de no comer a deshoras? Bueno, pues tómate el tiempo de evaluar qué sucede si comes muy poco de eso saludable pero igual tienes síntomas indeseables. Ese tipo de señales te pueden dar pistas muy importantes, incluso para tratar diagnósticos negativos en cuanto a tu salud. Hacer seguimiento de tus síntomas puede darte buenas respuestas de comer para sanar.
Escribe tus síntomas (los otros 10 minutos)
Todos los días tómate 10 minutos para escribir. Para hacerlo más práctico yo uso tablas «semáforo» entonces me es más fácil llevar registro de ciertos síntomas, actividades cumplidas y un etcetera que me permite entender mejor que sucede en mi cuerpo. Esas tablas o listas «semáforo» son bonos de mi eBook. Click aquí si quieres adquirirlo.
Entonces puedes evaluar tus síntomas durante el día anterior, por ejemplo:
✅ ¿Tienes energía o te da sueño? 🟢 🟠 🔴
✅ ¿Sientes liviandad o pesadez? 🟢 🟠 🔴
✅ ¿Tu mente está clara o confusa? 🟢 🟠 🔴
✅ ¿Tu abdomen está tranquilo o inflamado? 🟢 🟠 🔴
Reducir toxicidad sin obsesión (desde la calma)
No se trata de eliminar todo lo que no sea perfecto ni de vivir con culpa. Se trata de hacer elecciones conscientes, pequeñas y sostenibles, que sumen a tu energía y bienestar. El hecho de elegir alimentos reales (sin empaques) de esa tienda pequeña ya significa reducir toxicidad alimentaria en una gran porción. Si, hay más fuentes de toxicidad que podemos evitar pero lo dejaré para otro blog.
Si te gustaría entender por qué elegir alimentos de temporada y locales puede reducir la toxicidad para tu cuerpo y para el planeta, cuéntamelo en los comentarios. Puedo preparar un blog sólo sobre ese tema.
Pequeños cambios que hacen gran diferencia
Puedes empezar hoy mismo con acciones simples:
– Aceites y grasas: reemplaza los refinados por aceite de oliva para ensaladas y aceite de coco para cocinar.
– Azúcares: reduce los ultraprocesados, muchos tienen azúcares que en la lista de ingredientes se llaman de otra forma. Reemplaza solo de vez en cuando con miel cruda o frutas en pequeñas cantidades.
– Lácteos y snacks industrializados: busca opciones mínimamente procesadas, con ingredientes que entiendas.
– Alimentos ultraprocesados: no necesitas eliminarlos por completo; úsalos como oportunidad de reemplazar un par de veces por mes con alimentos frescos.
No se trata de restricción, sino de claridad
Elegir conscientemente no significa privarte, sino recuperar tu poder de decisión.
Cada comida es una oportunidad para nutrirte, sin sentir miedo ni ansiedad.
Piensa en la alimentación como un acto de cuidado, no como una obligación de hacerlo perfecto.
Cuando comes con presencia, tu cuerpo responde con energía, vitalidad y equilibrio.
Integrando lo aprendido: comer para sanar y recuperar tu bienestar
Cada elección que haces al comer es una oportunidad de cuidarte. No se trata de ser perfecta ni de seguir reglas estrictas, se trata de escuchar tu cuerpo, reconocer sus señales y tomar decisiones desde la calma.
Reconociendo tu entorno, teniendo una relación más cercana con quien te vende, observando cómo te sientes después de cada comida y preparar tu atención ante tus síntomas ellos, recuperas control y claridad. Aprendes a elegir lo que te nutre, a ajustar lo que no, y a crear hábitos que aumentan tu energía, bienestar y conexión con lo real.
La alimentación consciente no es una lista de prohibiciones. Es un camino de autoconocimiento, donde cada bocado se convierte en un acto de cuidado hacia ti misma y hacia la tierra que te sostiene.
Tu próximo paso hacia claridad y confianza
Si quieres sentirte segura al elegir alimentos, evitar frustraciones y dudas y descubrir cómo cada elección puede mejorar tu energía y bienestar, te invito a mi adquirir mi eBook y Guía Práctica con todos sus bonos, para que te transformes y evoluciones comiendo con propósito.
¿Y tú? ¿conoces al señor o señora que atiende en la tienda pequeña cerca a tu casa? Me encantaría leerte!!!