Una de las recetas más fáciles para evitar procesados
Hacer pesto en casa es una forma deliciosa de reconectar con los ingredientes reales. Puedes elegir aceite de buena calidad, frutos secos que te sienten bien, y un queso auténtico, sin aditivos ni trucos industriales. Es un acto pequeño con un impacto grande en tu salud y en el planeta.
Lo mejor es que prepararlo solo toma unos minutos. sin etiquetas confusas ni conservantes innecesarios.
¿Sabías esto?
La albahaca no solo aporta un aroma y sabor únicos, también es una planta medicinal poderosa. Rica en antioxidantes como los flavonoides, ayuda a combatir el estrés oxidativo y a fortalecer el sistema inmunológico.
Tiene propiedades antiinflamatorias naturales y puede apoyar la digestión gracias a sus aceites esenciales. Incluir albahaca en tus preparaciones es una forma sencilla y deliciosa de sumar bienestar a tu alimentación consciente.
Ingredientes para dos platos de pasta:
- 1 taza relativamente compactada de hojas de albahaca frescas
- 2 cucharadas de piñones partidos (puedes sustituir por almendras, macadamias o nueces)
- 1 diente de ajo pequeño o una cuchara pequeña de ajo en polvo
- 3 cucharadas de queso parmesano rallado (orgánico)
- 5 cucharas de aceite de oliva virgen extra
- Unas gotas de jugo de limón (opcional, para realzar el sabor y conservar el color)
- Sal al gusto (aprox media cucharita)
🥄 Instrucciones
- Lava y seca bien las hojas de albahaca.
- Coloca en un procesador pequeño o mortero: albahaca, piñones, ajo, queso y sal.
- Procesa agregando el aceite poco a poco hasta lograr una textura cremosa y homogénea.
- Ajusta sal o añade unas gotas de limón si te gusta ese toque extra.